– A la Estación del Norte, por favor. Muy buenas noches.
– Donde haga falta señor, pero meterse un día como hoy en el centro es una locura. Tardaremos.
– No importa, hay trenes a Castellon hasta bien entrada la noche. Tenemos tiempo para disfrutar de la luna de Valencia
– ¿Entonces son de la Plana?
– Sí, ahora le dicen CastellÓ
– Pues será un honor, si han llegado a Valencia por el Black Friday, podían haber venido con calma mañana o pasado. Ha dicho el Corte Ingles que el viernes acabará el domingo. Quien manda, manda. CastellÓ.
– Nada de compras, visita de cortesía, hemos dejado el coche en casa y tomado un zumo de naranja
– ¿Y cómo ha ido?
– Fenomenal
– A mi no me engaña uno de Castellón
– Dejémoslo estar, ha sido una temeridad pedir un zumo en noviembre, supongo que como pedir una paella en julio en un chiringuito playero
– ¿Y como va todo por Castellón? Los de Valencia sabemos que Castellón está ahí arriba, pero poco más.
– Pues ahí andamos, en Segunda B.
– ¡No hombre no!, no me toque las pelotas con el fútbol, no tenemos tanto tiempo; hablemos de política, ¿cómo van los Fabra? Allí esta Compromís, tenéis carril bici, ¿hay patinetes?. Esto es un desastre y mañana maratón. Espere que bajo la voz de la emisora; ya ve las conversaciones son muy entretenidas, están los ánimos como están, en días así y má de noche. Las cucarachas salen como si fueran taxis y suben a la gente en la calle, debemos andar con mil ojos, y denunciarlos.
– Todos bien, todos les echamos de menos, eran muy entretenidos, daban mucho juego. Está Compromís, pero nos gobierna el PSOE, tenemos alcaldesa. Buenas-os chicas-os todas-os, ahora están en su segunda legislatura, y segundas partes dicen no son buenas. Solo nos han “robado” la N de Castellón. Apenas dan que hablar. Por supuesto hay carril bici, y no fueron los progres quienes lo perpetraron si no los antiprogres. Volvimos hace años un lunes de Pascua a casa y nos habían pintado un carril bici de dos direcciones en la acera, y el martes estaban presumiendo de que éramos la ciudad de España con más kilómetros de carril bici. Íbamos por 14 km hace años, todos planos. Dicen que no se puede circular por las aceras, pero hace unos meses los repintaron. Patinetes hay todos los que te imagines, y para todas las edades. Y por supuesto también tenemos corredores y maratón. Años atrás contraprogramamos al maratón de Valencia, vamos que nos lo quisimos cargar, sabido es el afecto que os profesamos, haciéndolos coincidir en las mismas fechas para tratar de hundiros el chiringuito, pero no pudo ser, no supimos vender que Castellon de la Plana siempre será más plano que Valencia. ¿Entiendo que las cucarachas son los taxis de nueva generación y que voy en un taxi como Dios manda de los de toda la vida?
– Si, son esos, no pueden parar a la gente que levanta el brazo en la calle, ni estar parados en la calle y subirlos pero lo hacen, por eso hay que fijarse y denunciarlos, afortunadamente sí que los multan, y no tenga miedo, soy taxista por la gracia de Dios; lo era mi padre y mi abuelo y mi suegro, está usted en buenas manos. Es que ya le digo, los de Valencia sabemos que Castellon está ahí, pero poco más.
– Lo vuestro es Teruel.
– Pues anda que no lo tengo visto ni nada, pero sabes que te digo, de este año no pasa, voy a coger a la mujer y a los críos y nos vamos a ir a pasar un fin de semana a Castellón, vamos a ir con tiempo. ¿Allí que tenéis para ver a parte del Rafa Mora, que a mi señora le pone?
– Ese señor es de Sagunto, y eso es Valencia. En Castellón podrás ver al ex de Karina.
– Joder, con perdón, hay que ir a Castellón si o sí. Me he columpiado, el que le hace tilín a mi señora es el golfista, Sergio.
– Ah
– Venga, ¿qué hay que ver si vas desde Valencia a Castellón? Vamos, que estamos llegando.
– Chico, te dejo mi teléfono y me llamas cuando vayas, así con prisa se te va a olvidar todo, te iba a decir de quedar para una paella, pero tienes pinta de ser tu mejor cocinero que yo.
– La paella es cosa mía, para cuando bajes a Valencia con tiempo.
– Bueno pues cuando subas a Castellón, tendré un jamón listo.
– Apunta mi correo.
– Sabes, que te veo la cara y tienes pinta no solo de hacer la mejor paella del mundo, sino de tener una barca en la albufera.
– Me temo que esto va a ser el comienzo de una gran amistad. La tengo y no es broma.
– Te escribiré.
– Ya hemos llegado, espero la guía de ‘Com veure CastellÓ en un cap de semana per valencians de tota la vida’.
– La tendrás.
– Y luego quedaremos en Valencia y hasta un año podemos bajarnos a poner orden en Alicante, por que Castellón lleva la fama, pero estos… Yo es que tampoco he estado en Alicante, y mira que no paro de viajar.
– Venga, un abrazo, compañero.

Fin

El Regador